Izquierda Unida de Laredo ha manifestado “nuestra más absoluta solidaridad y apoyo a los vecinos de las Casas Amarillas y aledañas junto a la playa Salvé donde el equipo de Gobierno del PP, OLA Cantabria y Hacemos Laredo, con el apoyo de los concejales tránsfugas Álex Abad y David Palacios, quieren colocar durante cinco meses, de mayo a septiembre, dos chiringuitos con terraza y autorización para vender alcohol y emplear música como reclamo y que, al parecer, van a ser explotadas por un empresario santanderino dedicado –entre otros negocios—al ocio nocturno en la zona de Cañadío”.
Según su coordinador local, Alberto Ortiz, “desde IU entendemos perfectamente el temor de estos vecinos a volver a sufrir los problemas de ruidos, suciedad y botellón padecidos durante años en el pasado; lo que no entendemos es que esta vez los problemas vayan a venir de la mano del Ayuntamiento y que Costas haya autorizado estos chiringuitos”. “Contrasta con los módulos de la Cruz Roja instalados en el Paseo, en lugar de a pie de playa como llevamos años demandando; ¿será porque el Ayuntamiento no lo ha pedido?”, preguntan.
A juicio de IU, “parece que al alcalde sólo le importa promocionar el turismo y la fiesta a cualquier precio, incluso si ello va en detrimento del bienestar y el derecho al descanso de los ciudadanos de Laredo”.
Así, consideran “intolerable” que el alcalde, Miguel González, “aún no se haya dignado a recibir a los representantes de los vecinos que van a verse afectados por la instalación de estos chiringuitos”. Además, ven “preocupante” lo manifestado a los mismos por el concejal del área, Alberto Alvarado, en el sentido de que estas instalaciones van a poder utilizar música -a pesar de que los informes técnicos del expediente dicen lo contrario- y el hecho de que, “al parecer, no tengan establecido límites horarios de funcionamiento, con lo cual podrían estar abiertos hasta altas horas de la madrugada e incluso abrir como un after”.
Igualmente, a IU cree “inadecuado y que debe revisarse” que junto a las instalaciones deportivas de la playa utilizadas por menores vayan a poderse vender bebidas alcohólicas.
Por último, desde IU exigen al alcalde que en la autorización de estos chiringuitos se cumpla la Ordenanza de Ruidos y Vibraciones “prohibiendo expresamente el uso de reclamo y entretenimiento musical mediante cualquier medio, así como que se limite el tiempo de su funcionamiento a un horario diurno”.