La consejera de Empleo y Políticas Sociales, Eugenia Gómez de Diego, ha señalado el papel que el diálogo social tiene y ha tenido en el progreso y transformación del sector de la construcción a través de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC), una organización paritaria, sin ánimo de lucro, creada hace treinta años por los representantes de las empresas del sector y las principales organizaciones sindicales, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT).
La consejera ha clausurado hoy los actos organizados por la AFLC en Cantabria para conmemorar el 30 aniversario de su creación y en el que han participado los máximos representantes de la entidad en España: su presidente, Pedro Fernández, (Confederación Nacional de Constructores y el vicepresidente Daniel Barragán (CCOO Hábitat), el representante de Cantabria, Luis Díez (UGT FICA); y que ha contado con la presencia del director del Servicio Cántabro de Empleo, José Manuel Callejo, así como con el concejal del Ayuntamiento de Santander, Daniel Portilla, representantes de la Universidad, del sector en Cantabria y de otras comunidades limítrofes.
En su intervención ha puesto en valor el papel de la Fundación como entidad que ha mejorado la formación de los trabajadores y trabajadoras del sector y que conoce “las necesidades reales de formación, qué perfiles son los que demanda el sector”, además de su participación “para instaurar la cultura del diálogo” que se refleja en mejoras de todo tipo: convenios colectivos y también en Prevención de Riesgos Laborales”.
Gómez de Diego se ha referido a su colaboración con el Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST) para detectar y corregir las carencias y fallos que presentan las empresas del sector y sus trabajadores y trabajadoras.
Sobre este último aspecto, ha hecho un llamamiento para que la Fundación “siga vigilante” y que las nuevas empresas y los nuevos trabajadores tengan en todo momento presentes las medidas de prevención y de seguridad y salud labórales. “Como consejera de Empleo, y como persona, no puedo dejar de lamentar toda aquella siniestralidad laboral que podría haberse evitado con el mero cumplimiento de las medias de prevención que marca la Ley”, ha señalado.
Se ha referido también a los fondos europeos Next Generation aplicados a la rehabilitación y ha dicho que, gracias al plan de Recuperación Transformación y Resiliencia del Gobierno Central, la construcción tiene una oportunidad excelente de crecer y de contribuir a la transformación y modernización del parque edificado de viviendas y de las zonas urbanas de nuestros pueblos y ciudades.
Finalmente se ha referido a los problemas que atraviesa el sector por la falta de mano de obra y sus dificultades para captar trabajadores; porque, aunque es un sector moderno, no resultaba suficientemente atractivo para incorporar ni a jóvenes ni a mujeres.
Según los datos estadísticos, ni siquiera uno de cada diez profesionales de la construcción es mujer, y la mayoría en tareas de administración y técnicos.
Este porcentaje cae en picado si consideramos solo las mujeres que trabajan vinculadas a oficios tales como albañilería, carpintería, fontanería, instalaciones eléctricas, energías renovables ….
Por ello, ha lanzado un mensaje a toda la sociedad y también al sector en particular, “para que la construcción abra sus puertas a las mujeres, en todos los puestos de trabajo, y a las mujeres, que piensen que pueden tener su futuro laboral ligado a los oficios de la construcción. Sin relevo no hay futuro, sin jóvenes y sin mujeres, que somos la mitad de la fuerza laboral de nuestro país, este sector está cojo”.
Por su parte, Pedro Fernández ha hecho también hincapié en la necesaria incorporación de los jóvenes y de las mujeres y en la necesidad de poner en marcha “un plan de choque” para poder lograrlo. Ha hecho balance de la historia de la Fundación, “la universidad del sector” que actualmente está formando a 95.000 alumnos por todo el país.
Los tres representantes de las organizaciones que forman esta entidad han coincidido en señalar el éxito de la FLC, la necesidad de incorporar a jóvenes y mujeres al sector y su prioridad en la lucha por reducir los accidentes laborales.